Para efectos especiales, los de antes

Hace unos días, por casualidad, vi en TV la película Exodus. Dioses y reyes, una de esas superproducciones que, de vez en cuando, invaden la cartelera exhibiendo músculo con sus impresionantes efectos especiales. ¡Y desde luego que impresionan! En este caso, sin ir más lejos, todo resulta grandioso, especialmente cuando las aguas del Mar Rojo se abren para dejar paso a los más de 600.000 esclavos hebreos que, guiados por Moisés (sí, el de las Tablas de la Ley), huyen de la implacable persecución de las huestes egipcias, que intentan por todos los medios que no lleguen a la Tierra Prometida.

La cosa “promete”, desde luego, pero a ver si somos un poco sensatos. Lo de que Exodus tenga efectos especiales impresionantes ya tiene poco mérito, la verdad. Con tanta cámara digital, tanto croma y tantas recreaciones visuales por ordenador, hoy día resulta raro no encontrar una película, incluso española, que no exhiba alguno. En cuestiones bíblicas, por ejemplo, lo difícil era, como en otros tiempos, lograr que las aguas del Mar Rojo se separaran, teniendo en cuenta los escasos medios tecnológicos de que se disponía. Me remito simplemente a aquella espectacular película del gran Cecil B. DeMille que se estrenó en España en diciembre de 1959 con el título de Los Diez Mandamientos, y en la que se narraba, como en Exodus, lo de la épica huida de Egipto.

Aquello sí que era grandioso. Con el majestuoso Charlton Heston a la cabeza (en la foto), interpretando a Moisés a modo de guía turístico, y acompañado por un reparto de lujo, en el que también figuraban Yul Brinner, Anne Baxter, Yvonne de Carlo, Edward G. Robinson, y otras estrellas de la época, la película nos dejó literalmente con la boca abierta, hasta el extremo de que algunos aún no han podido cerrarla. Además, el que tuviera la suerte de poder verla en Cinerama, o sea, en aquella pantalla de dimensiones extrasensoriales que se pusieron tan de moda, seguro que todavía se siguen frotando los ojos.

En realidad, lo de Los Diez Mandamientos, como lo de otras tantas películas, como La conquista del Oeste, La historia más grande jamás contada o La Biblia, todas ellas estrenadas en la década de los 60, formaba parte de la facilidad con la que nos asombrábamos con las cosas, quizá porque en nuestra vida cotidiana muy acostumbrados no estábamos a la fascinación y la sorpresa.

Un comentario sobre “Para efectos especiales, los de antes

  1. Bueno, está claro que vemos el mismo canal… porque efectivamente yo también la ví, y el fin de semana anterior Sansón y Dalila, con Hedy Lamarr, Victor Mature y George Sanders. !Qué maravilla! …. A mí es que me encantan, me encantan… hasta en la incongruencia de algunas secuencias y su irrealidad…
    Puf! que me acelero

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