Más de 65 años de bikini en España

La actriz francesa Pascale Petit en la Playa de Poniente, en Benidorm, en 1965

«En la España católica de los 50, el despegue turístico de ciudades como Benidorm no solo atrajo veraneantes sino nuevas costumbres de otros países. Las mujeres del norte de Europa lucían bikinis para escándalo de muchos. Una multa a una turista inglesa por vestir la prenda precipitó que Benidorm se convirtiera en la primera ciudad española en legalizar el bikini».

Así arrancaba el interesante artículo de B. García titulado «60 años en bikini por Benidorm», publicado el 1 de mayo de 2012 en el diario digital de Alicante «informacion.es», y que no fue sino el primero de una más que recomendable serie de artículos sobre el bikini y sus consecuencias en la intransigente España de los 50, con los que se quería celebrar el 60.º aniversario de su llegada a nuestro país. En este primero, el periodista repasaba la curiosa historia de esta popular prenda de baño, hoy de uso habitual y antes tan controvertida, creada por el diseñador francés Louis Reard en 1946, y que «llegó a Benidorm —según señala B. García— casi de forma instantánea de la mano de los veraneantes extranjeros en los 50».

Así las cosas, y viendo lo inevitable del uso de esta prenda en la localidad que él regía, el entonces alcalde de Benidorm, el curiosamente falangista Pedro Zaragoza, que ya se olía que esto del turismo iba a ser «un gran invento», no tuvo mayor valor y ocurrencia que firmar un decreto por el que autorizaba el uso del bikini, lo que convirtió a Benidorm en la primera ciudad española en permitir el uso de tan «indecente» retal de tela, que ponía a la vista de todos lo que no era menester ver ni airear.

Y claro, ni que decir tiene que aquella desafiante medida tardó poco en generar escándalos, polémicas y discusiones de todos los tamaños y colores que dieron la vuelta al mundo. Según apuntaba B. García en su artículo, «todo empezó por un incidente que acabó convirtiéndose en el germen de las discusiones más acaloradas de los vecinos de la época. Una turista británica fue multada en aquel entonces por la Guardia Civil con la nada despreciable cantidad de 40.000 pesetas por estar sentada en un bar frente a la playa vistiendo solo un bikini».

Beatriz Ledesma, en 1955, luciendo el primer bikini en Benidorm, según Bikini Revolution. Foto ABC

¡Madre del amor hermoso! ¡Qué desvergüenza! «¡Y para esto queremos que vengan los extranjeros a nuestro país!», debió de pensar más de uno o una en aquellos tiempos de mucha moralidad y excesivo recatamiento. «La polémica (que Franco, según cuentan, denominó «la guerra del bikini») —seguía relatando B. García—desembocó en que Zaragoza no solo legalizó el uso de esta prenda de baño sino que estableció sanciones contra aquellos que insultasen o importunasen a las mujeres que lucían bikinis tanto en la playa como por las calles de Benidorm», que ya es echarle bemoles al asunto, y más por parte de un alcalde falangista de la época, que seguro que muy libertario no es que fuera.

Pero, como el que no quiere la cosa, «la ciudad se convirtió en un paraíso de libertad en la España católica de entonces», aunque, como también era previsible, poco tardaron en llegar los problemas. «En 1953 —afirmaba B. García—, según recordaba el propio Zaragoza, algunos vecinos del pueblo denunciaron el escándalo ante el arzobispo de Valencia, Marcelino Olaechea, quien inició el proceso para excomulgar al alcalde benidormense», que se dice pronto, aunque qué se podía esperar de una España tan católica y practicante, a la que le gustaba poco «mostrar prendas» y menos aún lucirse en «paños menores».

No obstante, y con el fin de afrontar y resolver una situación tan comprometida, «Zaragoza buscó apoyos en otras instancias, habló con el obispo, con el gobernador civil de Alicante, con el ministro de Gobernación, pero nadie se atrevía a respaldarlo públicamente. Finalmente, según contaba él mismo, cogió su vespa y de madrugada partió para Madrid para hablar con el general Franco en persona. Tras más de ocho horas de viaje y una audiencia en el Palacio del Pardo, Zaragoza volvió a Benidorm con el consentimiento del mandatario. “Si quieres que la gente venga a tu pueblo para pasar sus vacaciones, tú debes estar preparado para acomodarlos, no solo a ellos, sino también a sus culturas”. Con esta filosofía, en palabras del exalcalde y compartida por muchos vecinos de la época, Benidorm se convirtió hace 6 décadas en la primera pasarela de bikinis “legal” del país».

http://www.diarioinformacion.com/benidorm/2012/04/27/60-anos-bikini-benidorm/1247979.html

¡Qué, a que la historia tiene su aquel y merece la pena recordarla! Y, por supuesto, más aún ahora que el verano se acerca, Benidorm comienza a llenarse de gentes venidas de todos los rincones del mundo y nuestro país se transforma por arte de magia en un irrefutable escaparte turístico difícil de igualar, en el que todo tiene cabida, incluyendo los bikinis, por supuesto. ¡Faltaría más!

PD

El pasado 1 de mayo, Benidorm rindió homenaje al bikini en una gala que conmemoraba el 65.º aniversario desde que fuera autorizado su uso por primera vez en España en las playas de esta ciudad alicantina. En la gala se rindió homenaje al entonces alcalde Pedro Zaragoza, que importó la prenda a sus playas, y a la actriz Beatriz Ledesma, que se fotografió con ella puesta en 1955, y que reside en Benidorm.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s