Serenata «a la luz de la luna»

El Retrovisor

Lo de ligar aún no resultaba fácil del todo. Aquello de los guateques todavía no se habían puesto de moda y, cuando se celebraba alguna fiesta, el baile «agarrao» no estaba bien visto, así que había que olvidarse de eso de arrimarse mucho. Quizá por eso, cuando por fin alguien se echaba novio o novia, había que cuidarlo como un tesoro y procurar que «el cariño verdadero» perdurase para siempre.

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Palomares 1966 ¡Aquí no pasa nada!

«El 17 de enero de 1966 amaneció con cielo azul, mar picado y fuertes rachas de viento. El sol del invierno apenas calentaba el desierto de Almería. A las 9:22 horas de la mañana (hora Zulu, es decir, hora de Londres), cuatro aviones militares se divisan desde la pedanía de Palomares (Almería) como tantas otras veces desde el comienzo de la llamada Guerra Fría. Pero ese día algo era diferente…». Continuar leyendo “Palomares 1966 ¡Aquí no pasa nada!”

«Archie y sus amigos»

En lo que a series animadas de TV se refiere, estaba claro que, allá por los años 60, los más pequeños éramos fans incondicionales de «Don Gato», «Popeye el Marino», «Lindo Pulgoso», «Los osos montañeses», «Tom y Jerry», «Magila el Gorila», «Los Supersónicos», «La Hormiga Atómica», «El Pájaro Loco», «El Oso Yogui», «Scooby Doo»… y, por supuesto, de las aventuras de todos los personajes de los «Looney Tunes», y seguramente de alguna que otra que ahora mismo no recuerdo. Y todas ellas siguieron gustándonos aunque fuéramos cumpliendo años y, poco a poco, dejáramos de ser «los más pequeños». Continuar leyendo “«Archie y sus amigos»”

Y para Reyes… «El Retrovisor»

Qué va a decir cualquier padre de su criatura: que si es el más bonito y listo de todos; que hay qué ver lo gracioso y simpático que es; que si es el más inteligente del mundo; que parece mentira lo mucho que le gusta leer y lo bien que escribe y se expresa; que vaya memoria que tiene, que no hay nada que se le olvide…

En fin, cosas como estas y algunas otras más son inevitables no decirlas cuando uno hace referencia a su hijo o a su hija. Así que será menester disculparme si, al hablar de «El Retrovisor», se me escapan calificativos parecidos, pero es que es imposible no dejarse llevar por la pasión cuando uno siente tanto cariño por algo o por alguien. Continuar leyendo “Y para Reyes… «El Retrovisor»”